No todas las semanas dejan espacio para una cita larga, pero casi siempre existe una pequeña ventana para dejar de funcionar en automático y volver a percibirse.
El consejo es reservar diez minutos de atención completa: no para organizar tareas ni solucionarlo todo, sino para saber cómo está realmente la persona que tenéis al lado.
Cómo hacerlo
- Dejad los móviles fuera del alcance.
- Durante cinco minutos, una persona habla y la otra escucha sin interrumpir.
- Cambiad los papeles durante los cinco minutos siguientes.
- Terminad eligiendo un gesto pequeño que pueda hacer más ligera la semana.
Una pregunta para empezar
Probad con: «¿Qué ha ocupado más espacio dentro de ti hoy?». Escuchar no significa estar de acuerdo con todo ni encontrar una solución inmediata; significa ofrecer atención antes que consejo.
